![]() | Un Mundo de ciencia (Abril – Julio 2007) |
Sumario Vol.5 n°2
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ENFOQUE ACTUALIDADES ENTREVISTA
BREVES Accesso directo al Vol. 5 n° 2 (documento PDF); EDITORIAL El techo de vidrio La UNESCO ha emprendido desde hace unos diez años el programa de actividades «Mujeres, Ciencia y Tecnología». ¿No se trata de una cuestión secundaria comparada con importantes problemas tales como la extrema pobreza, los cambios climáticos y las pandemias, solo por citar algunos ejemplos? ¿Mientras que el planeta se enfrenta a momentos cruciales para su supervivencia, no deberíamos hacer algo mejor que atribuir premios y becas específicamente a las mujeres o preocuparnos por la educación científica de las muchachas? Tomemos tiempo para examinar la situación. Los últimos datos publicados por el Instituto de Estadísticas de la UNESCO, y presentados en este número, muestran que la ciencia y la tecnología siguen siendo campos mayoritariamente ocupados por los hombres. Las mujeres representan solo un cuarto de los investigadores en el mundo, alrededor del 10% de los profesores universitarios y menos del 5% de los miembros de las academias de ciencia, sin hablar de su casi ausencia de los Premios Nóbel científicos, con menos del 3% de las atribuciones. Si bien el número de mujeres implicadas en las ciencias de la vida sobrepasa muchas veces el de sus colegas masculinos, también en este campo el “techo de vidrio” se hace sentir, en cuanto se llega a los puestos de decisión. «Nuestros colegas masculinos no aceptan fácilmente a las mujeres», lamenta la profesora Ameenah Gurib-Fakir, una de las cincos laureadas con el Premio L´OREAL-UNESCO de este año. Ella agrega: «Para que una mujer tenga éxito, su portafolio debe ser diez veces más pesado que el de su homólogo masculino». Incluso en países como Argentina, Tailandia, y Kazajstán, donde fue instaurada la paridad entre sexos, el "techo de vidrio" sigue siendo una realidad. Sin embargo, como es habitual con la llegada de toda nueva población, la afluencia de las mujeres en las profesiones científicas comienza a modificar, lenta pero firmemente, la fisonomía de las mismas. Las mujeres traen consigo pensamientos y puntos de vistas nuevos que no hacen más que beneficiar al progreso. Confieren a la innovación un valor agregado, por el hecho de que, por su estatus de «iniciadas», tienen informaciones privilegiadas en materia de necesidades y aspiraciones de las consumidoras, que podrían ser valiosas para la elaboración de productos y servicios. El "techo de vidrio" no se romperá de la noche a la mañana. Pero me siento orgulloso de pensar que la asociación de la UNESCO con L´OREAL, que ha honrado ya a 350 mujeres científicas durante los nueve primeros años de su existencia, haya contribuido a su fisura. W. Erdelen |
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| Publication Date | 07-04-2007 8:00 am |