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SANTIAGO

1, 2, 3, 4 preguntas para
María Soledad Cisternas Reyes (Chile)

Alianzas para una educación inclusiva y de calidad para las personas con discapacidad

1, 2, 3, 4 preguntas para <br>María Soledad Cisternas Reyes (Chile)
  • © UNESCO / C.Jerez

Abogada del Comité de Experto de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

El derecho a una educación de calidad es una demanda que en 2011 ha tomado mucha fuerza en varios países. En este petitorio, ¿cuál es el lugar que corresponde a las necesidades educativas de la población con discapacidad?
La Convención sobre los derechos de la educación para personas con discapacidad de Naciones Unidas establece claramente que la educación tiene que ser inclusiva pero también de calidad, teniendo presente que las necesidades educativas especiales o individuales están incorporadas dentro de esta unión indisoluble entre inclusión y calidad.

Un sistema inclusivo será aquel abierto a la diversidad y, desde ese momento, la calidad de la educación se enriquece con todo este pluralismo y esta diversidad. Por lo tanto, existe este nexo directamente proporcional que a mayor inclusión habrá mayor calidad y a mayor calidad habrá mayor inclusión. Por eso también cuando se habla de una educación inclusiva sin calidad, es una pseudo inclusión. Y cuando se habla de educación de calidad sin inclusión, estamos hablando de una educación excluyente y, por lo tanto, una pseudo calidad. Desde todo punto de vista esta relación indisoluble entre inclusión y calidad de la educación incorpora la respuesta del sistema educativo hacia la diversidad que implica tener necesidades educativas especiales.

¿Cómo se puede dar visibilidad a este tema en particular?
Contando con un marco jurídico tan claro y específico como la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, que establece principios de carácter universal, ya tenemos una plataforma sustancial. El trabajo es de todos los componentes del Estado y de la sociedad en su conjunto, de todos los agentes que existen dentro de un estado nacional para que se vayan visibilizando estas situaciones y se vayan aplicando, a través de medidas ya sean legislativas, administrativas, de políticas públicas de toda índole y se vaya haciendo aplicable. Pero, son los ciudadanos y la sociedad civil, particularmente las personas con discapacidad, las que deben hacer todos los esfuerzos para catalizar esto, para que los instrumentos jurídicos y este buen momento jurídico y de derechos humanos que existe en relación a la discapacidad, sea visibilizado en toda la sociedad.

La historia demuestra que la misma Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad responde a los esfuerzos de las grandes federaciones mundiales de las distintas discapacidades las que lograron colocar sobre el tapete internacional este tema y, en el caso de la educación, lo que implican las necesidades educativas especiales. Así que creo que todos tenemos mucho que hacer.

¿Cree que los países de América Latina están preparados para proveer una educación individual y de calidad para todos y todas, incluyendo a personas con discapacidad? ¿qué es lo que falta?
Soy una convencida de que sí, porque esto parte por una toma de conciencia. Ése es el punto de partida principal. Desde el momento en que todos los componentes del Estado y la sociedad toman conciencia de que estamos frente a un modelo social y de derechos humanos, todo se hace fácil y simple. Al concebir una sociedad de manera inclusiva, los pasos son ya menores en torno a cómo se puede ir implementando esta calidad de la educación. La misma Convención da las claves de cómo se puede ir haciendo este vínculo inclusión-calidad, los ajustes razonables y personalizados de los aprendizajes específicos, de las tutorías y apoyos entre pares, de la formación docente, de lo que significa la accesibilidad universal y todo esto englobado en el concepto del diseño universal de la educación, que permita la inclusión educativa y de calidad.

Creo que los Estados han demostrado una buena voluntad en ese sentido al ratificar la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad. Es una señal positiva, clara. Y ahora vienen los pasos para ir aterrizando y concretando todo el paradigma jurídico.

¿Cuánto intervienen las personas con discapacidad en el desarrollo de las políticas públicas que los afectan?
De manera internacional, la Alianza Internacional de Discapacidad, que agrupa a las distintas federaciones mundiales de las discapacidades, ha tenido alta incidencia en la formación de la Convención hoy en distintos aspectos, como en implementación en apoyo hacia los Estados, el complementar los procesos de monitoreo internacional, etc. Pienso que esto mismo está siendo conocido en las realidades nacionales para seguir este modelo de acción. Hoy, de a poco, la sociedad civil de personas con discapacidad en los distintos países está también en un proceso de toma de conciencia de sus derechos y de sus posibilidades de participación real y efectiva. Entonces, también es un trayecto, un tránsito, que la misma sociedad civil está realizando, la sociedad civil de personas con discapacidad, para a ver cómo ellos participan en la implementación de la Convención.

Para ello el individuo primero debe instruirse, conocer cuáles son sus derechos y los instrumentos de que dispone y considero que en las alianzas estratégicas del mismo universo de personas con discapacidad, sus organizaciones y, a la vez, el nexo con distintas organizaciones de la sociedad civil, permite tener una interlocución válida, documentada e ilustrada que va a llevar a poder utilizar los conductos que provee la sociedad democrática para participar en la gestación de políticas públicas y legislación. Creo también que el ciudadano con discapacidad cada día más está tomando conciencia de estos canales democráticos, de participación, que están también abiertos para las personas con discapacidad, respecto a los cuales también puede solicitar los ajustes razonables para que su participación sea realmente apropiada, para que su voz sea escuchada y pueda ser recogida. La clave, así como se ha visto en el ámbito internacional, es la alianza, no el aislamiento.

  • 21-12-2011