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Para fomentar el debate democrático  
Hacía una convención para la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial
Contacto editorial: Lucía Iglesias Kuntz. Oficina de Información Pública / Sección Editorial. Teléfono: 331 45681702 - Email

21-02-2003 10:00 am París – Terrestre o sumergido, cultural o natural, mueble o inmueble, en tiempos de paz o de conflicto armado, el patrimonio tangible de la humanidad está hoy protegido por cuatro convenciones internacionales, adoptadas por los Estados Miembros de la UNESCO en 1954, 1970, 1972 y 2001. Sin embargo, en muchos lugares del mundo el patrimonio inmaterial, otra parte importantísima de la herencia cultural de los pueblos, formado por tradiciones orales, costumbres, músicas, danzas, rituales, festividades o medicinas tradicionales, corre serios riesgos de desaparecer si no se toman medidas apropiadas de salvaguardia.
Para colmar esa laguna, los Estados Miembros de la UNESCO decidieron en la 31ª Sesión de la Conferencia General, celebrada en noviembre de 2001, que "esta cuestión se debe reglamentar mediante una convención internacional", e invitaron al Director General a presentar "un informe sobre la situación que debe ser objeto de una actividad normativa, así como sobre el posible alcance de dicha actividad, junto con un anteproyecto de convención internacional".

Constataban así la necesidad de aportar una protección jurídica internacional a manifestaciones que son frágiles por naturaleza y vulnerables porque están expuestas a los efectos de la globalización, de la degradación del medio ambiente o, simplemente, a la inevitable evolución de los modos de vida. Del 24 de febrero al 1º de marzo, expertos gubernamentales de un centenar de países se reúnen en la UNESCO para estudiar un anteproyecto de convención.

Para el Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, “se trata de una labor urgente, porque las amenazas que pesan sobre el patrimonio inmaterial son inmensas. Así, en muchas partes del mundo, muchas de sus expresiones han desaparecido o enfrentan la desaparición inminente debido a los procesos de mundialización y a la repercusión de las nuevas culturas de masas. Lamentablemente, es un patrimonio cada día más marginado, cuando en realidad constituye la fuente esencial de la identidad de todos los pueblos”. Además, agrega Matsuura, “la rapidez de las evoluciones del mundo contemporáneo me hace temer que, si no actuamos rápidamente, el mundo podría perder sin remedio una riqueza esencial y vital: su diversidad”.

La salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial es un proceso complejo, porque incumbe a múltiples actores, empezando por las poblaciones que le dan vida. Pero la UNESCO estima que también los gobiernos tienen un papel que desempeñar, identificando, con ayuda de los expertos, los creadores y las poblaciones concernidas, aquellas formas y expresiones culturales que, siendo particularmente significativas para una comunidad concreta, puedan tener un valor universal. Para que esta salvaguardia sea eficaz, la Organización propugna la creación de organismos locales y nacionales de gestión y la instauración de programas educativos y dispositivos legislativos, junto a mecanismos internacionales de cooperación técnica y financiera. Todas estas medidas, así como la identificación, la documentación y la grabación de las prácticas y manifestaciones del patrimonio intangible de la humanidad son los objetivos principales de la convención ahora en debate.

El trabajo de la UNESCO en este campo no es reciente: en 1989, sus Estados Miembros adoptaron una Recomendación sobre la salvaguardia de la cultura tradicional y popular, pero, al no ser un texto vinculante, no logró toda la eficacia deseada. En 2001, por recomendación de un jurado internacional presidido por el escritor español Juan Goytisolo, el Director General proclamó las 19 primeras Obras maestras del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad*. Esta proclamación estimuló considerablemente el interés en el patrimonio inmaterial y favoreció una mayor percepción del papel esencial que éste desempeña en la identidad cultural de los pueblos. Asimismo, un número creciente de Estados constataron la necesidad urgente de actuar en el plano nacional e internacional. Prueba de ello es el número de candidaturas recibidas de cara a la segunda proclamación, prevista en julio de 2003. Hasta ahora, la Organización ha recibido más de 60 propuestas nacionales y multinacionales, que serán analizadas por organizaciones no gubernamentales especializadas y propuestas a continuación al jurado internacional.

La reunión que se inicia el lunes 24 de febrero es la segunda sesión de una primera reunión intergubernamental ya celebrada en la Sede en septiembre de 2002. En ella, 281 especialistas de 120 Estados Miembros debatieron acerca de un primer borrador de convención. Esta vez, tienen como mandato primero determinar el campo de aplicación del anteproyecto de convención internacional y después adelantar su elaboración.
En lo esencial, los debates girarán alrededor de la definición exacta de patrimonio inmaterial y de la naturaleza de los mecanismos de cooperación técnica y financiera que deben ponerse en marcha para salvaguardarlo.

Con base en estas consultas intergubernamentales, el Director General preparará un informe y un anteproyecto finalizado de convención, que presentará a los 190 Estados Miembros de la UNESCO (los 188 actuales, a los que se suman Timor Leste y Estados Unidos) en la próxima sesión de la Conferencia General, en octubre de 2003.


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* Se trata de: la lengua, las danzas y la música Garifuna (Belice); el Carnaval de Oruro (Bolivia); el espacio cultural de la Fraternidad del Espíritu Santo de Congos de Villa Mella (República Dominicana); el patrimonio oral y las manifestaciones culturales del pueblo zápara (Ecuador y Perú); el patrimonio oral de Gelede (Benín); el Gbofe de Afounkaha: la música de trompetas transversales de la Comunidad Tagbana (Côte d'Ivoire); el espacio cultural de Sosso Bala en Niagassola (Guinea); la Ópera Kunqu (China); el Teatro sánscrito de Kutiyattam (India); el Teatro Nôgaku (Japón); el rito real ancestral y la música ritual del lugar santo de Jongmyo (República de Corea); los cantos Hudhud de Ifugao (Filipinas); el espacio cultural de la región de Boysun (Uzbekistán); el Misterio de Elche (España); los cantos polifónicos georgianos (Georgia); la ópera de marionetas de Sicilia (Italia); la fabricación artesanal de crucifijos y su simbolismo en Lituania; el espacio cultural y la cultura oral de Semeiskie (Federación de Rusia) y el espacio cultural de la Plaza Djamaa el-Fna (Marruecos).


Los periodistas que deseen acreditarse pueden hacerlo llamando al 33 (1) 45681748.






Fuente Comunicado de prensa 2003 - nº 15
Autor(es) UNESCOPRESSE


 ID: 9712 | guest (Leer) Updated: 01-03-2005 3:47 pm | © 2003 - UNESCO - Contact