El Comité del Patrimonio Mundial eliminó este bien de la Lista debido a la decisión de Omán de reducir en 90% la superficie protegida del sitio, lo que contraviene las directrices operativas de la Convención. Para el Comité, esa decisión destruye el valor universal excepcional que sirvió de base para la inscripción del sitio en la Lista, en 1994.
En 1996, la población de órix árabe en el sitio era de 450 ejemplares. En la actualidad, quedan solamente 65 ejemplares, entre ellos sólo cuatro parejas fértiles, lo que hace muy incierta la supervivencia de la especie. Este declive se debe a la caza furtiva y a la degradación del habitat.
Después de amplias consultas con Omán, Estado Parte en la Convención, el Comité decidió que la reducción unilateral en el tamaño del Santuario y los planes para proceder a realizar trabajos de prospección de hidrocarburos iban a destruir el valor y la integridad del sitio, que alberga también otras especies amenazadas, como la gacela árabe y la avutarda húbara (Chlamydotis undulata).
El Comité se lamentó por el hecho de que el Estado Parte no haya podido cumplir sus obligaciones de conservación del Santuario, definidas en la Convención del Patrimonio Mundial.