En 1998, cuando estaba terminando en Quito su magna obra La Capilla del Hombre, el pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín diseñó para la UNESCO una medalla destinada a recompensar a artistas de talento de todas las regiones del mundo. Este gran pintor latinoamericano del siglo XX había donado a la Organización, cinco años antes, una pintura mural de grandes dimensiones que orna el vestíbulo de acceso a la sala de reuniones del Consejo Ejecutivo.A su muerte, sobrevenida en 1999, fue recompensado a título póstumo por la UNESCO con el Premio Internacional José Martí, un tributo merecido a un artista que había dado muestras constantes de su interés por la suerte de las clases desposeídas de América Latina y el Caribe. La medalla que el pintor había diseñado se acuñó ese mismo año, y ahora se conoce por el nombre de Medalla Guayasamín.
La medalla es de forma irregular y su temática es análoga a la del mural donado a la UNESCO, titulado Madres y niños. La imagen del anverso la describe perfectamente esta frase pronunciada por el artista en 1976: “He pintado durante medio siglo como si gritara desesperadamente”. En el reverso figura la firma de Guayasamín, acompañada de la inscripción Monnaie de Paris, 1999 [Casa de la Moneda de París, 1999].
Disponible en bronce.
Foto © UNESCO/N. Burke
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