Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
La atención y educación de la primera infancia, desafíos para los países muy poblados

A pesar de la enorme demanda, la atención y educación de la primera infancia sigue siendo un privilegio para los niños de la mayoría de los nueve países muy poblados del planeta, que forman el llamado Grupo E-9 (Bangladesh, Brasil, China, Egipto, India, Indonesia, México, Nigeria y Pakistán), según un informe recién publicado por la UNESCO.



Ese informe, titulado “Early Childhood Care and Education in E-9 Countries: Status and Outlook” (Atención y Educación de la Primera Infancia en los países del E-9: estado y perspectivas), llega a la conclusión de que, por término medio, sólo 32% de los niños de esos países en edad preescolar acuden a centros educativos. El informe indica también que, aunque en esas naciones existe una clara conciencia de la importancia que reviste la educación preescolar, ello no llega a plasmarse en acciones concretas. Por ello, señala el informe, “es muy probable que la falta de equidad en el acceso a esa educación y en la manera en que se imparte sigan planteando problemas”.

Según el informe, el país del Grupo E-9 donde está más desarrollada la educación preescolar es México, donde 76% de los niños de más de tres años de edad frecuentan centros de enseñanza preprimaria. Después vienen Brasil (55%), China (39%), India (29%), Indonesia (19%), Nigeria (18%), Egipto (10%) y Pakistán (8%). Aunque no existen datos precisos abundantes sobre este particular, el informe señala que es el sector privado el principal proveedor de servicios de Atención y Educación de la Primera Infancia (AEPI). En Indonesia, por ejemplo, prácticamente 100% de la educación preescolar se imparte en centros privados.

Asimismo, el informe pone de relieve que algunos países –entre ellos Bangladesh, India y Nigeria– están centrando sus recursos en lograr la universalización de la enseñanza primaria, por lo cual no dedican ni atención política ni inversiones suficientes a la educación de la primera infancia. No es sin embargo el caso de un país como Egipto, que está a punto de lograr la universalización de la enseñanza primaria y, por consiguiente, a la hora de liberar recursos para la educación de la primera infancia, este país estará en mejor posición que otros que, como Bangladesh, India y Nigeria, todavía tienen serios problemas con la educación primaria.

Para los autores del Informe, las necesidades y la demanda de servicios de atención y educación de la primera infancia en las naciones del Grupo E-9 “son gigantescas” y seguirán aumentando en el futuro. Aunque este fenómeno no se puede calibrar con facilidad, el informe señala que esta tendencia es corroborada por toda una
serie de indicadores clave como el crecimiento de la población urbana, el aumento del número de madres que trabajan, los cambios demográficos y el perfil de educación de las poblaciones de los países del Grupo.

El crecimiento de la población asentada en las ciudades es rápido entodas las naciones del Grupo E-9: en 2000, 45% de los habitantes de los nueve países vivían en áreas urbanas, un porcentaje que, según las previsiones, aumentará hasta 53% para 2015, con diferencias que podrían ir de 34,4% en Bangladesh a 87,7% en Brasil.

En 2000, 49% de las mujeres de los países del Grupo E-9 formaban parte de la población activa, con porcentajes que oscilaban de 72,7% en China a 35,3% en Pakistán. Además, las mujeres de los países del Grupo E-9 tienen cada vez menos hijos. Entre 1970 y 1995 el promedio de hijos por mujer era de 5,8, mientras que en 2000 era sólo de 3,5. Se prevé que esta tendencia va a continuar, con lo cual la desaceleración del índice de crecimiento de la población en el conjunto del Grupo E-9 pasará de 2,1% en el año 2000 a 1,5% en 2015.

Asimismo, los niños de los países del Grupo E-9 tienen actualmente más posibilidades de supervivencia. En 1960, 218 de cada 1.000 niños nacidos en estos países morían antes de cumplir los cinco años. En 2001, ese promedio descendió a 72. La tasa más elevada de mortalidad de menores de cinco años se sigue dando en Nigeria, donde mueren 183 niños de cada 1.000.

A partir de todos estos datos, el informe señala que las tendencias demográficas ofrecen a los gobiernos de los países del Grupo E-9 una posibilidad real de progresar. En efecto, como en el futuro la población infantil será menos numerosa, los poderes públicos tendrán que suministrar menos servicios de atención y educación a la infancia, y si siguen manteniendo a un nivel constante las inversiones en este sector, se dispondrá de más recursos para mejorar la calidad.

La mejora de la atención y educación de la primera infancia, en especial para los niños más vulnerables y desfavorecidos, fue uno de los seis objetivos que se fijaron más de 160 países en el Foro Mundial sobre la Educación, celebrado en Dakar (Senegal) en 2000. Aunque no se haya establecido una meta con cifras precisas en materia de servicios de atención y educación de la primera infancia, ni tampoco un calendario determinado para alcanzarlo, se insta a los gobiernos a que, en particular, amplíen el acceso a esos servicios, mejoren su calidad y velen por que sean dispensados de manera equitativa.



 
Autor(es) UNESCOPRENSA
Fuente Comunicado de prensa N°2004 - 65
Contacto editorial: Sue Williams, Oficina de Información Pública, Sección de Relaciones con la Prensa, Teléfono: +33 1 45 68 17 06
- Email s.williams@unesco.org
Fecha de publicación 13 Jul 2004
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