Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
Kitcover.gif La Convención de La Haya celebra medio siglo de protección de bienes culturales en caso de conflicto armado

La Convención de La Haya de 1954 para la Protección de los Bienes Culturales en Caso de Conflicto Armado celebra sus cincuenta años de existencia con un simposio conmemorativo que tendrá lugar el 14 de mayo en la Sede de la UNESCO (de 09h30 a 18h45, Sala X).



El coloquio, que inaugurará el Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, contará con la presencia de algunos de los principales expertos mundiales en el ámbito del derecho humanitario internacional y de la protección del patrimonio cultural, como Adriaan Bos y Frits Kalshoven (Países Bajos), Jiří Toman (Suiza / República Checa), y Theodor Meron (Estados Unidos / Israel).

La Convención y su Primer Protocolo se suscribieron en La Haya (Países Bajos) el 14 de mayo de 1954, como respuesta a la destrucción masiva de patrimonio cultural que había tenido lugar durante la Segunda Guerra Mundial. Este tratado internacional, el primero centrado exclusivamente en la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado, se aplica a bienes muebles e inmuebles, tales como monumentos de arquitectura, arte o historia, sitios arqueológicos, obras de arte, manuscritos, libros y otros objetos de interés artístico, histórico o arqueológico, así como colecciones científicas de todo tipo, de cualquier origen o propiedad.

El Primer Protocolo se refiere específicamente a los bienes muebles y a la cuestión de su restitución. Así, prohíbe la exportación de bienes culturales de un territorio ocupado, exige el retorno de estos bienes al territorio o al Estado del que hayan sido exportados al término de las hostilidades e impide asimismo que se retengan bienes culturales como botín de guerra.

El Segundo Protocolo, que se suscribió en 1999 y entró en vigor el 9 de marzo de este año, refuerza las disposiciones de la Convención de 1954 reafirmando la “inmunidad” de los bienes culturales en tiempo de guerra o de ocupación y estableciendo la “responsabilidad individual” de los autores de crímenes contra la cultura. Además, limita parcialmente la noción de “necesidad militar imperativa”, que autorizaba ciertas derogaciones al respeto del patrimonio cultural. Por último, el texto prevé la creación de un Comité Intergubernamental compuesto por doce Estados Partes que se encargará esencialmente de vigilar la aplicación de la Convención y del Protocolo de 1999. Este comité podrá otorgar a ciertos bienes culturales la posibilidad de beneficiarse de una “protección reforzada”, y examinará las solicitudes de asistencia internacional.

La Convención de 1954 cuenta 109 Estados Partes. Ochenta y ocho de ellos son partes del primer protocolo y 22 del Segundo.

Como depositaria de la Convención, la UNESCO también supervisa su aplicación y se encarga de promocionarla. Esta función incluye actividades tales como la organización de seminarios de capacitación para militares, miembros de las fuerzas de orden público, funcionarios de ministerios de Cultura o de Relaciones Exteriores, legisladores, miembros de ONG y docentes universitarios, la publicación de materiales encaminados a concienciar sobre la Convención y una asesoría especializada a los Estados Miembros que estén elaborando legislaciones nacionales para proteger los bienes culturales.

“Las guerras modernas se han convertido en algo mucho más sistemáticamente destructivo, y no sólo para la vida humana, sino para todo su contexto material”, asegura el Director General, Koichiro Matsuura. “Se ha desarrollado una capacidad terrible de destruir las condiciones, instituciones e infraestructuras mismas en las que se basan la sociedad y la cultura humanas. Aunque posiblemente esto tenga como objetivos primeros la destrucción de las posibilidades materiales de hacer la guerra y la defensa propia, puede entrañar también un deseo de destruir toda forma de identidad cultural, toda base de resistencia y todo símbolo de memoria colectiva”. “Como resultado”, añade Matsuura, “las víctimas de las guerras modernas no son ya sólo las generaciones actuales, sino también las pasadas y las futuras. Por eso es tan necesaria la protección de los bienes culturales durante los conflictos armados y por eso precisamos normas y procedimientos aceptados internacionalmente. La Convención de La Haya y sus Protocolos son importantes por todas estas razones”.

El simposio conmemorativo constará de tres sesiones. La primera (de 10h00 a 12h30), examinará las bases jurídicas de la protección de bienes culturales en caso de conflicto armado. En la segunda (de 14h15 a 15h30) se debatirá el desarrollo de la protección jurídica de los bienes culturales en caso de conflicto armado. Por último, la tercera sesión (de 15h30 a 18h45) pasará revista a ciertas cuestiones institucionales relativas a la protección del patrimonio cultural, como el papel que desempeñan el Comité Internacional de la Cruz Roja y las organizaciones no gubernamentales.



 
Fuente Anuncio a la prensa nº 38-2004
Sitio Web (URL) Mas información sobre la Convención y sobre la acción normativa de la UNESCO en el ámbito de la protección del patrimonio cultural
Website 2 (URL) Kit informativo sobre la Convención de La Haya
Contacto editorial: Los periodistas que deseen cubrir el simposio deben acreditares ante la Sección de Relaciones con la Prensa de la UNESCO. Contacto: Sue Williams, tel: +33 (0) 6 07842676
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Fecha de publicación 13 May 2004
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