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Agua y buen gobierno : ejemplos de prácticas idóneas
Contacto editorial: Pierre Gaillard, Oficina de Información Pública, Sección de relaciones con la prensa. Teléfono +33 (0)1 45 68 17 40 - Email

19-03-2004 5:30 pm La Comisión Mundial de Ética del Conocimiento Científico y la Tecnología (COMEST) de la UNESCO, presidida por el noruego Jens Erik Fenstad, ha publicado [en francés e inglés] un documento titulado Agua y buen gobierno: ejemplos de prácticas idóneas* con el que pretende dar a conocer nuevas actitudes generadoras de bienestar y favorables al medio ambiente. Los estudios de casos se refieren a Sudáfrica, Ecuador, Japón, Filipinas y la cuenca del Nilo.

El agua no deja a nadie indiferente. Todos necesitamos este bien común de la humanidad, unánimemente apreciado y respetado por todas las culturas y religiones del planeta. Desde 1999, la COMEST ha venido realizando una serie de trabajos sobre la ética de la utilización del agua dulce. Este tema ya se había tratado en un folleto publicado el año 2000, que fue el resultado de la labor realizada por una subcomisión presidida por Lord Selborne, ex Presidente de la Royal Geographical Society del Reino Unido. Según esa subcomisión, los principios fundamentales que deben regir la utilización del agua son los siguientes: respeto de la dignidad humana, participación, solidaridad, igualdad, bien común, administración perspicaz, transparencia de la información y acceso universal a la misma, integración y autonomización.

Estos principios pueden ser a veces difícilmente aplicables en una vasta cuenca hidrológica o en una gran aglomeración urbana, pero hay dos buenos métodos que pueden contribuir a resolver los problemas que se planteen. En primer lugar, crear asociaciones que ayuden a las diferentes comunidades o grupos de interés a comprender mejor sus necesidades respectivas. En segundo lugar, centrar la acción en el plano local para encontrar soluciones prácticas de los problemas reales.

En el documento de la COMEST se presentan cinco ejemplos de prácticas idóneas. El primero se refiere al lago Biwa, donde la protección de la biodiversidad ha permitido fortalecer la autonomía y la economía de la comunidad local gracias a la participación de los ciudadanos. La existencia de este lago, que es el más grande del Japón y uno de los diez más antiguos del planeta, se vio en peligro durante los años setenta a causa de la eutrofización. La comunidad local se movilizó para conseguir que se reglamentase la utilización y venta de detergentes sintéticos con componentes fosfóricos. De esta manera se logró aplicar un plan sistemático, que fue acompañado de medidas de tipo jurídico, para conservar la calidad del agua del lago. La actuación de la población ribereña del lago Biwa puso de manifiesto que una comunidad resuelta, por poco numerosa que sea, puede proteger un bien común.

El segundo ejemplo de práctica idónea nos lo proporciona el nuevo marco jurídico establecido en Sudáfrica. En este país, donde muchos ciudadanos no pueden sufragar los gastos de servicios como la instalación de agua corriente o el empalme con la red del alcantarillado, se ha promulgado la Ley Nacional de Ordenación del Medio Ambiente (NEMA) que no sólo establece normas jurídicas, sino que además apunta a la creación de una conciencia cívica. También se ha aprobado la Ley Nacional del Agua, que comprende una sección relativa a los derechos humanos cuyo objetivo es lograr un justo reparto del agua entre todos los sudafricanos, tanto en el plano de la cantidad como en el de la calidad, teniendo en cuenta además la protección de los escosistemas del país.

El tercer ejemplo nos viene de Filipinas, un país víctima de la deforestación, donde la doble condición de las regiones indígenas – territorios ancestrales de las poblaciones nativas y zonas naturales protegidas – ha desencadenado conflictos entre las comunidades autóctonas y las administraciones estatales encargadas de la gestión de esas zonas. En Besao, se ha reconocido que las tierras son posesiones ancestrales de las poblaciones indígenas y se ha reforzado la organización de los consejos tradicionales llamados “dap-ay”. El respeto de los usos de gobierno tradicionales y de las costumbres – en especial la creencia en el carácter sagrado de los bosques – ha facilitado la conservación de la riqueza forestal.

En Licto (Ecuador), un proyecto de alcance nacional tomó en cuenta las reivindicaciones de las mujeres de las comunidades indígenas, que son las que se encargan por regla general de la producción agrícola. Las mujeres se opusieron a la ejecución de un proyecto tecnocrático que ignoraba por completo la complejidad del sistema de distribución del agua en pequeñas concesiones dispersas en las montañas. La adopción de un sistema adaptado a la situación local logró satisfacer los intereses de grupos sociales hasta entonces antagonistas. Además, en Ecuador y en otros países las prácticas idóneas se complementan con la utilización de distintas técnicas que ofrecen la ventaja de ser fiables y poco costosas: desalinización y saneamiento de letrinas con energía solar, transporte en recipientes tradicionales, purificación con filtros de cerámica y extracción mediante bombas accionadas a pedal o con cuerda.

El último ejemplo nos lo ofrece la cuenca del Nilo, donde se plantea un problema de administración internacional de los recursos de agua dulce. Seis países ribereños de este gran río firmaron en 1994 un acuerdo con vistas a crear un comité de cooperación técnica para promover el desarrollo y la protección del medio ambiente en la cuenca. En 1999, se adoptó la Iniciativa de la Cuenca del Nilo (NBI), cuyo objetivo es conseguir una mejora duradera del bienestar de todas las comunidades ribereñas. Pese a que muchos de los intereses en presencia son divergentes, se está tratando de crear un contexto en el que las distintas partes interesadas puedan intercambiar sus puntos de vista y escuchar a las demás.

* Esta publicación se puede consultar en el siguiente sitio Internet: www/unesco.org/ shs/comest_eaudouce

Una versión impresa existirá próximamente y podrá ser solicitada

Véase también : www.waterday2004.org/






Fuente Press Release No 2004 - 26
Autor(es) UNESCOPRESS


 ID: 19403 | guest (Leer) Updated: 26-03-2004 8:59 am | © 2003 - UNESCO - Contact