Inicio - Servicio de prensa
UNESCOPRESS
Comunicados de prensa
Anuncios de prensa
Especiales
Fototeca
Oficinas fuera de la sede
Relaciones con la prensa

Portavoz del Director General
Flash Info
Nuevo Correo de la UNESCO
Agenda cultural
Ediciones UNESCO
Servicios de información
Documentos de la UNESCO
Naciones Unidas
- Centro de Noticias ONU
- Sitios web de la ONU

Versión para imprimir
Los medios pueden utilizar y reproducir libremente el material publicado por UNESCOPRESS

UNESCO
UNESCOPRESS
7, Place de Fontenoy
75352 PARIS 07 SP, France

 

Para fomentar el debate democrático  
Angkor: tiempo para el desarrollo
Contacto editorial: Lucía Iglesias Kuntz: Oficina de Información Pública / Sección Editorial. Tel: +33 (0) 145681702 - Email

17-11-2003 5:30 pm Diez años después del inicio de la campaña de salvaguardia de Angkor, en Camboya, los problemas más graves de este sitio emblemático de la cultura jémer han quedado atrás gracias a la implicación de la comunidad internacional, con inversiones que superan los 50 millones de dólares, al compromiso de las autoridades reales del país y a la labor coordinadora de la UNESCO.

El balance es elocuente: entre los más de cien proyectos de restauración y desarrollo llevados a cabo en este periodo cabe mencionar la neutralización de más de 25.000 minas antipersonales –3.000 de ellas localizadas en lugares arqueológicos– y la destrucción de 80.000 cargas explosivas. La creación de una policía del patrimonio, el inventariado minucioso de los bienes culturales y las campañas de sensibilización contra la compra de objetos robados han permitido erradicar el pillaje cultural en el perímetro protegido.

Tras la salvaguardia arqueológica y arquitectónica, en la que continúan participando equipos de Francia, Japón, Alemania, Italia, India o China, ha llegado el momento de impulsar el desarrollo, extendiendo el proceso a proyectos que beneficien directamente a la población local.

Éste fue el punto de partida de la Segunda Conferencia Intergubernamental para la Salvaguardia y el Desarrollo Sostenible del sitio histórico de Angkor, que durante dos días (14 y 15 de noviembre) reunió en París, a invitación del gobierno francés, a los integrantes del Comité Internacional de Coordinación (CIC)*, copresidido por Francia y Japón y cuya secretaría está a cargo de la UNESCO.

Además, como asegura Koichiro Matsuura, Director General de la UNESCO, “lo que hemos aprendido de esta década y continuamos aprendiendo puede servirnos como modelo para la rehabilitación de otros sitios antiguos en situación de post-conflicto que han padecido negligencias, destrucciones desenfrenadas y la devastación de la guerra, como Bamiyán, en Afganistán, o el patrimonio mesopotámico de Iraq”.

Entre la cuarentena de proyectos que la Conferencia decidió promover destacan la restauración del templo de Phnom Bakheng (siglo X), el más amenazado de Angkor, la creación de un laboratorio central de conservación del patrimonio, la señalización de los monumentos, el estudio de un esquema rector, para abastecer de agua potable a todos los habitantes de la zona y mejorar las condiciones sanitarias, y la rehabilitación del puente cercano al templo de Ta Keo, en el río Siem Reap.

Además, para comunicar mejor el sitio con otras provincias del país, a largo plazo el gobierno camboyano se ha comprometido a construir un nuevo aeropuerto alejado de los sitios arqueológicos, a aumentar el tráfico fluvial entre Phonm Penh y Battambang y a rehabilitar la ruta de acceso a Tailandia desarrollando la red provincial de carreteras. Se espera que todo ello contribuya a que los turistas alarguen la duración de sus estadías y recorran la región para descubrir sus múltiples riquezas.

Por eso, uno de los desafíos será la gestión del flujo masivo de visitantes, que en 2003 son ya más de 300.000 con una tasa de crecimiento anual de cerca de 30%. En este sentido, la Declaración de París, adoptada al término de la Conferencia (**) reconoce “la necesidad de desarrollar en la zona de Siem Reap/Angkor un turismo ético y sostenible que pueda convertirse en una herramienta de verdadera lucha contra la pobreza”.

La Declaración destaca también “la importancia de asociar a las poblaciones locales en esa zona y en los alrededores de Tonlé Sap a la promoción de tal política para resaltar la diversidad de sus recursos culturales, materiales e inmateriales y facilitarles el acceso a la educación y la formación, así como al empleo y a una vida cultural enriquecedora”.

Otro aspecto original de los proyectos internacionales del Programa Angkor pasados y futuros es que incluyen un capítulo de capacitación, lo cual permite a Camboya dotarse de personal nacional formado en la gestión y la conservación del patrimonio cultural, algo que había desaparecido por completo durante los años sombríos de los jémeres rojos. Los proyectos contribuyen así a crear una generación de arquitectos y arqueólogos competentes que, paulatinamente, van tomando el relevo de las acciones internacionales.

Junto con el salvamento de Abu Simbel, ejemplo de movilización de la comunidad internacional emprendida en los años 60 bajo la égida de la UNESCO, y las campañas de Borobudur (Indonesia), Angkor es otro de los emblemas de la eficacia de la iniciativa conjunta a la hora de preservar un sitio del Patrimonio Mundial.

Principal atracción del país, Angkor fue la capital del imperio jémer entre los siglos IX y XV. Auténtico parque arqueológico de 401 km2, contiene una concentración excepcional de monumentos de interés religioso, histórico, artístico y humano. Además de los templos mundialmente conocidos de Angkor Vat, existen otros 40 edificios de estilos y épocas diferentes. Todo ello integrado en un espacio natural excepcional de ríos, bosques y arrozales. Por último, Angkor también es un lugar de vida habitado por decenas de miles de personas que mantienen tradiciones populares y una rica memoria oral.

La UNESCO consagró su valor en 1992, con la inscripción urgente y simultánea del sitio de Angkor en las listas del Patrimonio Mundial y del Patrimonio Mundial en peligro. El Comité tomó entonces esa decisión renunciando a ciertas exigencias normalmente requeridas “en respuesta a una situación excepcional”.

Era urgente, en primer lugar, tomar medidas contra las minas (no se podía circular libremente sin correr peligro de muerte). El robo, vandalismo, pillaje y tráfico ilícito de bienes culturales también hacían estragos, con los consiguientes daños, en muchas ocasiones irreparables, para templos y monumentos. Por último, los años de guerra civil y el régimen de los jémeres rojos habían dejado el sitio en el más completo abandono.

Consciente de los daños, el rey Norodom Sihanouk había hecho un llamamiento solemne a la comunidad internacional que ésta no tardó en responder organizando en Tokio –en octubre de 1993– una primera Conferencia Intergubernamental para la Salvaguardia de Angkor. La Declaración de Tokio, adoptada al término de esta Conferencia, definía el espíritu, el marco y las modalidades de la acción internacional.

La Declaración recién adoptada en París, junto con una batería de recomendaciones que serán implementadas bajo la supervisión de la APSARA (Autoridad para la Protección y Gestión de Angkor y la Región de Siem Reap), creada en 1995 por las autoridades camboyanas, son un paso decisivo hacia la afirmación de que el patrimonio cultural de un pueblo es un elemento constitutivo de su identidad y, como tal, clave en su reconstrucción. En suma, en palabras del rey Norodom Sihanouk, “Angkor ya no está en peligro, sino en vías de conocer la prosperidad”.

*El texto completo puede consultarse en:
http://www.unesco.org/culture/angkor/parisdeclaration

*Alemania, Australia, Bélgica, Camboya, Canadá, China, Dinamarca, Egipto, España, Estados Unidos de América, Federación de Rusia, Filipinas, Francia, Grecia, Hungría, India, Indonesia, Italia, Japón, Luxemburgo, Malaisia, México, Noruega, Nueva Zelandia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, República de Corea, República Democrática Popular Lao, Sri Lanka, Suecia, Suiza, Tailandia, Túnez, Viet Nam, Banco Asiático de Desarrollo, Banco Mundial, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Fondo Monetario Internacional (FMI), Centro Internacional de Estudios para la Conservación y Restauración de Bienes Culturales (ICCROM), Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), Organización Mundial del Turismo (OMT), Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Organización de Ministros de Educación de Asia del Sudeste y Centro Regional para la Arqueología y las Bellas Artes (SEAMEO/SPAFA), Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y World Monuments Fund.






Fuente Comunicado de prensa No 2003-95
Autor(es) UNESCOPRESSE


 ID: 17265 | guest (Leer) Updated: 17-11-2003 4:46 pm | © 2003 - UNESCO - Contact