Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
nyc_250.jpg Ciudades del mundo se reúnen para proteger su diversidad biológica y cultural

La imagen de las ciudades como caldos de cultivo de contaminación, estrés, pobreza y delincuencia necesita ser actualizada. En efecto, también son refugios de la diversidad natural y cultural y pueden llegar a ser elementos clave del desarrollo sostenible en el siglo XXI. Se estima que actualmente viven en las aglomeraciones urbanas, grandes y medianas, unos 3.000 millones de seres humanos, de los cuales un número cada vez mayor son víctimas de la pobreza. Sin embargo, esto no quiere decir ni mucho menos que las ciudades sean incompatibles con la existencia de una rica biodiversidad.

En los cementerios de Chicago que han permanecido intactos, se conservan algunos de los más viejos especímenes de robles de la región, mientras que los halcones peregrinos anidan en los puentes de Manhattan y las especies arbóreas que se pueden hallar en un radio de 30 kilómetros en torno a Brooklyn son más numerosas que las existentes en las vastos territorios cultivados del Medio Oeste de los Estados Unidos. Mientras tanto, en la capital de la República de Corea, Seúl, donde la altura de las construcciones es muy elevada, se ha podido comprobar que se pueden ir creando gradualmente espacios de biodiversidad gracias al acondicionamiento de zonas verdes en los techos de los edificios, a donde están regresando especies vegetales y animales que habían desaparecido del espacio urbano desde mucho tiempo atrás.

Para profundizar más este nuevo enfoque de las ciudades, asesores, especialistas en planificación y representantes de partes interesadas en los problemas urbanos procedentes de ciudades del mundo entero, entre las que figuran Nueva York y Chicago (Estados Unidos de América), Ciudad de El Cabo (Sudáfrica), Dar es Salaam (Tanzania), Montevideo (Uruguay), Roma (Italia), São Paulo (Brasil), Estocolmo (Suecia) y Seúl (República de Corea), se van a reunir con científicos y especialistas en la conservación del medio ambiente en el transcurso de una conferencia titulada “Biosfera urbana y Sociedad: la asociación de las ciudades” de dos días de duración organizada por la Universidad de Columbia, la UNESCO y Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (UN-Hábitat), que tendrá lugar los días 29 y 30 de octubre en la sede de la Academia de Ciencias de Nueva York, una institución que también forma parte del grupo de copatrocinadores de este evento.

Está previsto de antemano que uno de los resultados de esa conferencia sea la creación de una asociación a largo plazo entre todas esas ciudades, que celebrarán reuniones periódicas con el objetivo de aprovechar en común sus experiencias y competencias. En la conferencia se examinará la utilidad de algunos instrumentos del desarrollo sostenible, por ejemplo el concepto de “reserva de biosfera” que viene aplicándose desde hace ya más de treinta años y ha dado como resultado la creación de 440 sitios en 97 países. Aunque algunos de esos sitios engloban ciudades, hasta la fecha ningún área urbana había recurrido al modelo de “reserva de biosfera” para estudiar la interacción mutua de los factores sociales, económicos y medioambientales en relación con el desarrollo sostenible. Algunas ciudades como Roma y Seúl, se interesan mucho por el concepto de reservas de biosfera urbanas de la UNESCO.

Para estudiar los retos que plantea el método de tratar los entornos urbanos como biosferas dinámicas, así como las posibilidades que ofrece, el Instituto de la Tierra (Earth Institute) de la Universidad de Columbia se asoció en el año 2000 con la UNESCO y su Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB) para crear el Programa Conjunto de la Universidad de Columbia y la UNESCO sobre Biosfera y Sociedad (CUBES). Desde entonces, CUBES ha alentado la realización de estudios de casos de 11 ciudades. Los resultados de los trabajos de investigación realizados en el marco de algunos de esos estudios se presentarán durante los dos días que va a durar la conferencia de Nueva York. En otras presentaciones se abordarán aspectos específicos del desarrollo sostenible urbano, por ejemplo las enfermedades respiratorias vinculadas a la contaminación en la ciudad de México y los mecanismos destinados a incrementar la participación del público en la elaboración de decisiones relativas al medio ambiente urbano.

Algunas iniciativas en materia de ecología urbana

  • Región metropolitana de Nueva York
    La región metropolitana de Nueva York es una de las más urbanizadas del mundo y cuenta con una población total de 21,5 millones de habitantes, de los cuales hay 8 que viven en la ciudad de Nueva York propiamente dicha. Pese a su grado extremo de urbanización, la región cuenta con 2.413,5 kilómetros de costas y cuatro de los cinco distritos de la ciudad de Nueva York son islas. La urbanización ha provocado el deterioro de muchos hábitat vulnerables e importantes de la región, en particular los humedales. Los escasos hábitat que quedan – por ejemplo el de Jamaica Bay, situado a una hora de metro del centro de Manhattan – siguen desempeñando un papel ecológico esencial, por ejemplo como lugares donde hacen un alto en sus desplazamientos algunas especies de aves migratorias. A medida que han ido progresando los trabajos de limpieza de esos hábitat, se ha podido comprobar un incremento perceptible de la variedad de especies que albergan con respecto a la existente en los decenios anteriores. Por su parte, los humedales desempeñan la función de barrera contra una previsible elevación del nivel del mar debida al calentamiento del planeta. Esa función, sin embargo, ha quedado muy mermada a causa de los terrenos ganados al mar y las construcciones, que impiden que los humedales se extiendan suficientemente entre la orilla del mar y la tierra firme para compensar la eventual subida del nivel del mar.

    En el estudio práctico en curso sobre la región metropolitana de Nueva York, se está examinando cómo se puede adaptar el modelo de biosfera a fin de poder suministrar un conjunto de instrumentos para el desarrollo sostenible, vinculados a la conservación de la diversidad biológica y cultural. Mientras que las reservas de biosfera clásicas se caracterizan por la existencia de una zona tampón que circunda un área central de conservación, o núcleo, donde el impacto de las actividades humanas es mínimo, el núcleo de una reserva de biosfera urbana puede ser excéntrico y estar incluso situado fuera de las zonas densamente pobladas. A diferencia de lo que ocurre en una reserva de biosfera clásica, la función del núcleo en una aglomeración urbana como Nueva York podría ser no tanto la de servir de punto de concentración de la biodiversidad, sino más bien la de desempeñar el papel de foco de la identidad de la región metropolitana y de sus actividades sociales y culturales. En el caso concreto de la región neoyorquina, un posible núcleo central lo formarían el área portuaria y el estuario de Nueva York y Nueva Jersey.

    En el estudio de caso práctico de Nueva York también se examina la “huella” de la ciudad, es decir su impacto sobre los recursos naturales. Esa “huella” puede ser incluso mundial, en la medida en que puede fomentar en países lejanos la transformación de la agricultura, orientándola a monocultivos, por ejemplo de plantaciones de café. Por otra parte, hay que decir que el impacto por habitante ejercido sobre el medio ambiente por una aglomeración urbana de rascacielos es mucho menor que la de un área suburbana de población similar.

  • Zonas verdes en los techos de Seúl
    El 42% de la superficie de la capital de la República de Corea, Seúl, está ocupada por edificios. Los solares escasean y las fuerzas protagonistas del desarrollo económico dan prioridad a la construcción, haciendo que sean cada vez más reducidas las zonas verdes pobladas por especies animales silvestres. No obstante, se ha pensado que con el ajardinamiento de los techos de los edificios urbanos se podrían crear 200 kilómetros cuadrados de zonas verdes, lo que representaría un 30% aproximadamente de la superficie de la aglomeración urbana de Seúl. Para plasmar esta idea en los hechos, las autoridades municipales de Seúl están fomentando activamente la creación de zonas verdes en los techos, subvencionando los estudios sobre seguridad estructural de los edificios. Actualmente están financiando 10 sitios en el centro de la ciudad, a los que hay que añadir el proyecto piloto realizado en el techo del edificio que ocupa en el centro de la ciudad la oficina fuera de la sede de la UNESCO. Tan sólo cinco meses después de haberse construido este edificio y de haberse instalado en su techo – desde el mismo momento de su inauguración – un jardín con 75 especies vegetales distintas, vinieron a sumarse a ellas espontáneamente otras 39 especies más, procedentes al parecer de las zonas verdes circundantes. Por otra parte, se han podido contabilizar hasta hoy 37 variedades de insectos que han venido a poblar este jardín.

    Además del proyecto experimental de zonas verdes en los techos, Seúl cuenta con un cinturón verde de 167 kilómetros cuadrados extendido por todo el perímetro de la aglomeración urbana, que representa un freno para la expansión urbana incontrolada. Este cinturón verde formado por bosques, campos de secano y arrozales, lo complementa un mosaico de zonas verdes situadas dentro de la ciudad que podrían unirse entre sí por medio de “pasillos” igualmente verdes. Este conjunto de espacios verdes constituye la base de los planes de creación de una reserva de biosfera urbana en el conjunto de la ciudad.

  • Reserva de biosfera del cinturón verde de São Paulo

    La ciudad brasileña de São Paulo con sus 18 millones de habitantes es la cuarta aglomeración urbana del mundo. En 1994, a raíz de una petición firmada por más de 150.000 personas se creó la Reserva del Cinturón Verde de la Ciudad de São Paulo, que se extiende por una superficie de un millón y medio de hectáreas y forma parte de la Reserva de Biosfera de los Bosques de Lluvia Atlánticos de la UNESCO. Además de conservar diversos ecosistemas – bosques de lluvia, zonas cultivadas, sabanas y masas de agua – la Reserva de Biosfera del Cinturón Verde ofrece la posibilidad de impartir a los jóvenes cursos de formación sobre materias tales como ecoturismo, agricultura biológica, bonificación de tierras, reciclaje de desechos y producción de alimentos a pequeña escala. Hasta la fecha, han participado en estos cursos más de 500 estudiantes. La reserva de biosfera ha dado lugar además a la creación de un auténtico foro de promoción del civismo y de debates sobre el medio ambiente, que ha logrado ya algunos éxitos tan espectaculares como la modificación sustancial del trazado de autopistas previsto en un plan de infraestructuras viarias.

  • Estudio del caso de la Ciudad de El Cabo

    La Ciudad de El Cabo, situada al sudoeste de la parte meridional del continente africano, cuenta con una población de unos 3,5 millones de habitantes. En las zonas rurales de sus alrededores ya existen dos reservas de biosfera de la UNESCO y se está proponiendo actualmente la creación de otra más. El estudio del caso de la biosfera urbana de la Ciudad de El Cabo comprende la comarca del Cabo Flats, en donde un 20% de la población vive en asentamientos incontrolados construidos al margen de las reglamentaciones. El 70% de los miembros de algunas de las comunidades instaladas en este área viven por debajo del umbral de la pobreza. El desempleo alcanza proporciones muy elevadas y solo un 36% de los adultos poseen un empleo remunerado. Los terrenos del Cabo Flats forman un paisaje entreverado de dunas y humedales azotados por los vientos, donde se reasentaba en el pasado a la población discriminada por el régimen del “apartheid", fuera de las áreas reservadas a la población blanca. Ahora, el municipio de la Ciudad de El Cabo, la Sociedad Botánica de Sudáfrica, el Instituto Botánico Nacional y el “Table Mountain Fund” han adoptado una iniciativa para poner en marcha un proyecto piloto denominado Cape Flats Nature. Este proyecto tiene por objetivo conservar y restaurar la biodiversidad en distintos sitios, así como conseguir la participación de la población local en ambas tareas por medio de programas de educación.

    Foto: Ciudad de Nueva York, ©UNESCO


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    Fuente Comunicado de prensa N° 2003-88
    Contacto editorial: En NuevaYork, diríjanse a: Suzanne Bilello (+1-212 963 4386) ó a Melody Corry (+1-212-963-5985/5992)
    Fecha de publicación 23 Oct 2003
    © UNESCO 1995-2007 - ID: 16845