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Para fomentar el debate democrático  
La UNESCO aprueba una convención para la salvaguardia del patrimonio inmaterial y una declaración sobre los datos genéticos humanos

17-10-2003 5:30 pm La 32ª reunión de la Conferencia General de la UNESCO, que ha finalizado hoy, ha estado marcada por la aprobación de cinco instrumentos normativos - entre los que figuran la Convención Internacional para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial y la Declaración Internacional sobre los Datos Genéticos Humanos - y por el retorno de los Estados Unidos de América al seno de la Organización, así como por la aprobación de un presupuesto de crecimiento real para el bienio 2004-2005 (610 millones de dólares).

La Conferencia General es el órgano supremo de la UNESCO y cada dos años congrega a los representantes de todos sus Estados Miembros, que ahora totalizan 190 con la adhesión de Timor-Leste y el retorno de Estados Unidos. Este año se ha alcanzado un récord de participación de 3.580 personas, entre las que figuraban cinco jefes de Estado y casi 300 ministros. La 32ª reunión se ha desarrollado del 29 de septiembre al 17 de octubre en la sede parisiense de la Organización.

El Presidente de la Conferencia General, Michael Abiola Omolewa (Nigeria) se congratuló por el espíritu de cooperación que ha caracterizado esta reunión. Abiola Omolewa declaró: “La comunidad internacional afronta hoy difíciles retos [...] Frente a estos desafíos, las Naciones Unidas, incluida la UNESCO, se encuentran en una encrucijada de la historia, en un momento decisivo. La UNESCO se ha hecho más visible, más pertinente [...] y cuatro años después de la elección de su Director General es innegable que ha alcanzado su madurez en el actual contexto internacional”.

Por su parte, el Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, calificó de “excepcional” la reunión por la importancia de los temas abordados y el espíritu de cooperación que la ha caracterizado. Matsuura se felicitó por los resultados obtenidos en el ámbito de una de las funciones más importantes de la UNESCO: el establecimiento de normas. Con respecto a la aprobación de la Convención Internacional para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, dijo: “En dos años apenas hemos logrado que se apruebe esta convención. Creo que no hay precedentes de una rapidez semejante. “Rl mundo tiene ahora los ojos puestos en la UNESCO para que trate una serie de cuestiones de interés mundial que exigen una acción internacional concertada”, agregó el Director General.

Ya en la apertura del debate de política general que tuvo lugar el 30 de septiembre, Koichiro Matsuura destacó que los actuales procesos de mundialización confieren una importancia acrecentada a la función normativa de la UNESCO y precisó: “Allí donde está pendiente la invención de las ‘reglas del juego’ se experimenta la necesidad de poseer elementos de referencia comunes y principios aceptados libre y universalmente.

Cuando digo ‘reglas del juego’, me estoy refiriendo a marcos en los que los Estados puedan ejercer plenamente su soberanía y participar al mismo tiempo en una toma de posición global y concertada sobre los problemas mundiales más importantes. Estos últimos años hemos realizado una intensa labor, tanto en el ámbito del patrimonio cultural como en el del ciberespacio o la bioética”.

Por lo que respecta al patrimonio, la Conferencia General ha aprobado por amplia mayoría la Convención Internacional para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial.* Este nuevo instrumento jurídico internacional, que complementa la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural de 1972 por la que se rige la salvaguardia de monumentos y sitios naturales, tiene por objetivo la protección de tradiciones y expresiones orales - incluido el idioma como vector del patrimonio cultural inmaterial - artes del espectáculo, usos sociales, rituales y actos festivos, conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo y técnicas artesanales tradicionales.

Para defender este patrimonio especialmente vulnerable, la nueva Convención prevé la elaboración de inventarios nacionales de los bienes que se deben proteger, la creación de un Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial formado por expertos de los futuros Estados Partes, y la creación de dos listas: una representativa del patrimonio inmaterial de la humanidad y otra en la que figuren los elementos de ese patrimonio cuya salvaguarda se considera urgente. En el texto se destaca además que la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial es un proceso complejo que supone la intervención de múltiples protagonistas, empezando por las comunidades y grupos que le dan vida.
En virtud de la Convención, las actividades de salvaguardia se financiarán mediante un fondo dotado con recursos esencialmente procedentes de las contribuciones de los Estados Partes y los recursos que destine a tal fin la Conferencia General, así como de las aportaciones, donaciones o legados de otros Estados, organizaciones y particulares. Para entrar en vigor, la Convención tendrá que ser ratificada por al menos 30 Estados.

En este mismo ámbito de la cultura, la Conferencia General aprobó también una Declaración sobre la destrucción intencional del patrimonio cultural.* En el texto de esta Declaración se recuerda “la trágica destrucción de los Budas de Bamiyán” y se expresa la “profunda preocupación por el aumento del número de actos de destrucción intencional del patrimonio cultural”, al tiempo que se indica a los Estados Miembros “que deberían adoptar todas las medidas necesarias para prevenir, evitar, hacer cesar y reprimir los actos de destrucción intencional del patrimonio cultural, dondequiera que éste se encuentre”. Aunque no reviste un carácter vinculante, la Declaración pretende inspirar la práctica de los Estados y contempla tanto las actividades en tiempo de paz como las situaciones de conflicto armado, internacional o no, comprendidos los casos de ocupación. Además, preconiza en particular que los Estados se adhieran a la Convención de La Haya de 1954 para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado y a sus dos Protocolos, así como a las cuatro Convenciones de Ginebra de 1949. La Declaración invita también a los Estados a cooperar entre sí y con la UNESCO para sensibilizar al público a este respecto.

Con respecto a la bioética, se aprobó la Declaración Internacional sobre los Datos Genéticos Humanos.* En el texto de esta Declaración se establecen los principios éticos por los que se deben regir el acopio, tratamiento, almacenamiento y utilización de esos datos genéticos, que desempeñan un papel cada vez más importante en nuestra vida, no sólo en el plano de la salud, sino también por lo que respecta a las necesidades de la administración de justicia y de la policía. Teniendo en cuenta la importancia cada vez mayor que están cobrando esos datos, cabe temer que se puedan producir desviaciones contrarias a los derechos humanos y la libertades fundamentales de las personas.

Según esta Declaración, “debería hacerse todo lo posible por garantizar que los datos genéticos humanos y los datos proteómicos humanos no se utilicen con fines que discriminen, al tener por objeto o consecuencia la violación de los derechos humanos, las libertades fundamentales o la dignidad humana de una persona, o que provoquen la estigmatización de una persona, una familia, un grupo o de comunidades”. La Declaración expone su objetivo muy claramente: velar por el respeto de la dignidad humana y la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales, atendiendo a los imperativos de igualdad, justicia y solidaridad y prestando a la vez la debida consideración a la libertad de pensamiento y de expresión, comprendida la libertad de investigación. Asimismo, pretende establecer los principios por los que deberían guiarse los Estados para elaborar sus legislaciones y políticas sobre estos temas.

Entre esos principios, figuran: el consentimiento de la persona interesada, que debe ser previo, libre, informado y expreso; y la confidencialidad de los datos. Con respecto a este último, la declaración dice que “debería protegerse la privacidad de toda persona que participe en un estudio en que se utilicen datos genéticos humanos, datos proteómicos humanos o muestras biológicas, y esos datos deberían revestir carácter confidencial”. Otras cuestiones abordadas por la Declaración son: el cambio de finalidad en la utilización de los datos, el aprovechamiento compartido de los beneficios que puedan aportar, el cotejo de la información existente en distintos bancos de datos, etc.

En el campo de la comunicación y la información, la Conferencia General reiteró la voluntad de la UNESCO de aplicar a Internet los derechos proclamados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y poner al servicio de las personas, comunidades y naciones el formidable potencial de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Las medidas adoptadas hacen hincapié sobre todo en la contribución que las TIC pueden aportar a la libertad de expresión, la diversidad cultural y lingüística, la educación y el acceso a la información, en particular la que pertenece al dominio público.

Se aprobaron dos textos. El primero fue la Recomendación sobre la promoción y uso del plurilingüismo y el acceso universal al ciberespacio,* que está estructurada en torno a los cuatro ejes principales que es preciso tomar en cuenta para que la inmensa mayoría de las personas pueda beneficiarse de las aportaciones de las TIC: elaborar y promover contenidos y sistemas multilingües, facilitar el acceso a las redes y servicios, elaborar y promover contenidos de dominio público, y reafirmar y promover un equilibrio equitativo entre los intereses de los titulares de derechos y el interés del público. Las medidas propuestas están encaminadas a garantizar mejor un acceso equitativo a la información y facilitar el desarrollo de sociedades del saber multiculturales.

El segundo texto fue la Carta para la preservación del patrimonio digital,* una declaración de principios que tiene por objetivo ayudar a los Estados Miembros a que preparen políticas nacionales encaminadas a facilitar el acceso al patrimonio digital y a preservarlo. Este patrimonio consiste en recursos únicos que son fruto del saber o la expresión de los seres humanos. Comprende recursos de carácter cultural, educativo, científico o administrativo e información técnica, jurídica, médica y de otras clases, que se generan directamente en formato digital o se convierten a éste a partir de material analógico ya existente. Teniendo en cuenta su rápido crecimiento, este patrimonio es especialmente vulnerable a causa de la rápida obsolescencia de los equipos y programas informáticos que lo crean o conservan. En la Carta se proclama que este material constituye un patrimonio común que debe ser objeto de medidas de protección urgentes.

La aprobación de estos cinco textos por parte de la Conferencia General no significa que ésta tenga la intención de establecer una pausa en la labor normativa UNESCO, ya que ha pedido que se preparen nuevos instrumentos relativos a la diversidad cultural, la lucha contra el dopaje en el deporte y la bioética. Las versiones preliminares de esos instrumentos podrían presentarse en la próxima reunión de la Conferencia, que se celebrará en 2005.

Así, con respecto a la diversidad cultural, la Conferencia General ha pedido la preparación de un instrumento normativo internacional. En 2001, la propia Conferencia adoptó Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural, en la que se reconocía por primera vez que ésta constituía un “patrimonio común de la humanidad” y se consideraba que su defensa era un imperativo ético concreto, indisolublemente unido al respeto de la dignidad de la persona humana. Este tema suscitó un amplio debate entre los delegados, que acordaron finalmente que “la protección de la diversidad de los contenidos culturales y de la expresión artística será objeto de una convención internacional”. También señalaron que se deben entablar consultas con la Organización Mundial del Comercio, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual. En la Resolución aprobada se invitó al Director General a presentar un anteproyecto de convención sobre la protección de la diversidad de los contenidos culturales y de la expresión artística en la próxima reunión de la Conferencia General.

Los Estados Miembros también aprobaron la propuesta formulada por la Mesa Redonda de Ministros y Principales Responsables de la Educación Física y el Deporte (París, 9-10 de enero de 2003) para que se prepare un proyecto de convención internacional contra el dopaje en el deporte. En 2005, se presentará ese primer proyecto a la Conferencia General en su 33ª reunión y se espera que su aprobación definitiva pueda tener lugar antes de la celebración los Juegos Olímpicos de Invierno en Turín (Italia), en 2006. Cinco países (Australia, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia) han contribuido ya con de más de 700.000 dólares a la financiación de la elaboración del proyecto de Convención.

La Conferencia también examinó la posibilidad de elaborar un instrumento normativo relativo a la bioética que tenga un carácter más amplio que el de las declaraciones ya aprobadas por la UNESCO sobre el genoma (1997) y los datos genéticos humanos (2003). Teniendo en cuenta el amplio campo que abarca la bioética y que algunos problemas éticos - por ejemplo, los que plantea la embriología - están profundamente arraigados en los distintos acervos culturales, filosóficos y religiosos de las comunidades humanas, los Estados Miembros, si bien no subestimaron las dificultades de una empresa de este tipo, aprobaron la idea de que se elaborase ese instrumento y pidieron al Director General que les presente un proyecto en 2005. En su intervención ante la Conferencia General, el Presidente de la República Francesa, Jacques Chirac, apoyó a fondo esta posición.

Según Koichiro Matsuura, esta 32ª reunión de la Conferencia General ha representado un “paso decisivo hacia la universalidad”, ya que ha sido testigo del retorno de los Estados Unidos de América a la UNESCO, de la que estaban ausentes desde 1984. Con motivo de este acontecimiento, la Primera Dama de los Estados Unidos, Laura Bush, pronunció un discurso ante la Conferencia General antes de izar la bandera de su país junto a las enseñas de los demás Estados Miembros de la Organización. En su intervención, Laura Bush declaró lo siguiente: “El gobierno de los Estados Unidos va a participar de nuevo plenamente, con dinamismo y entusiasmo, en la importante misión de la UNESCO para fomentar la paz y la libertad, y los estadounidenses van a trabajar con sus colegas de la Organización en todo el mundo para promover la educación, la ciencia y la cultura”. También destacó la importancia que su país concede a la educación, que debe constituir una prioridad en todos los programas y presupuestos financieros.

Otro país que se ha adherido a la Organización es Timor-Leste, “la democracia más joven del mundo” en palabras de Koichiro Matsuura. El Director General se congratuló por esta adhesión en estos términos: “Al haber hecho de su adhesión a las Naciones Unidas uno de sus primeros actos oficiales en calidad de nación independiente, Timor-Leste nos transmite a todos un mensaje de esperanza y confianza”. El Director General destacó también que la universalidad que ha recobrado la Organización va a “reforzar los vínculos multilaterales de los que depende nuestro futuro”.

En la reunión de la Conferencia General participaron cinco jefes de Estado. En la sesión de apertura, la Presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, señaló que la educación, la ciencia y la cultura son los “instrumentos indispensables de la autonomía”, mientras que el Presidente de Italia, Carlo Azeglio Ciampi, recalcó la importancia que reviste “la difusión de una cultura universalista y una pedagogía de la paz”. El 6 de octubre, el Presiente de Kirguistán, Askar Akaev, abogó por el diálogo entre las culturas y las civilizaciones. El 14 de octubre, el Presidente del Perú, Alejandro Toledo, ilustró el papel decisivo de la educación en la lucha contra la pobreza, mientras que su homólogo de la República Francesa, Jacques Chirac, expresó su deseo de que se elabore una convención sobre la diversidad cultural y una declaración universal en la que se consagren los principios fundamentales de la bioética.
La 32ª reunión de la Conferencia General también se señaló por la celebración de dos mesas redondas de ministros. La Mesa redonda “Fomentar la calidad de la educación”,

celebrada el 3 y el 4 de octubre, congregó a un centenar de ministros, viceministros y secretarios de Estado encargados de la educación. En los debates se abordó la cuestión de cómo definir y lograr la calidad en los sistemas educativos. En el comunicado final de esta reunión, los ministros recalcaron que la calidad de la educación se sitúa “en una perspectiva
que abarca una serie de conocimientos básicos, valores, competencia y conductas acordes con
la mundialización, e incorpora al mismo tiempo la hermosura y riqueza de nuestra diversidad que se traducen en distintas formas de creencias, espiritualidades, culturas y lenguas”. Asimismo, destacaron el papel que cumplen los maestros y profesores “en calidad de proveedores de conocimientos y valores y de dirigentes comunitarios responsables del porvenir de la juventud” y recomendaron que “se reforzase su formación, tanto la inicial como la permanente, y se mejorase su condición”.

La otra Mesa Redonda Ministerial, titulada “Hacia sociedades del conocimiento”, tuvo lugar el 9 y el 10 de octubre. En esta reunión, que congregó a sesenta ministros y viceministros llegados de todas las regiones del mundo, se examinaron los objetivos, principios y prioridades que debían presentarse en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, que se reunirá en dos etapas sucesivas: la primera en Ginebra (10-12 de septiembre de 2003) y la segunda en Túnez (2005). Al finalizar la Mesa Redonda, los ministros publicaron un comunicado en el que se reflejaba un consenso internacional - alcanzado por primera vez a tan alto nivel - para dar prioridad a los contenidos. Al igual que la UNESCO, los ministros manifestaron su preferencia por el concepto “sociedades del conocimiento” por considerarlo más adecuado que el de “sociedad de la información” y precisaron que “las sociedades del conocimiento están relacionadas con las capacidades para identificar, producir, procesar, transformar, difundir y utilizar información destinada a crear conocimientos y aplicarlos en beneficio del desarrollo humano”. Para crear esas sociedades, los ministros estimaron que eran esenciales los principios y parámetros siguientes: “libertad de expresión, acceso universal a la información y al conocimiento, respeto de la dignidad humana y la diversidad cultural y lingüística, educación para todos de buena calidad, realización de inversiones en ciencia y tecnología, y entendimiento e incorporación de los sistemas de conocimiento autóctonos”.

La Conferencia General cumplió además la función de “determinar la orientación y la línea de conducta general de la Organización” que le asigna la Constitución de la UNESCO, estudiando los distintos informes presentados por el Director General y, en particular, el relativo a la aplicación del proceso de reforma de la Organización. Asimismo, la Conferencia examinó el conjunto de los programas de la Organización y procedió a elecciones para renovar la mitad de los puestos del Consejo Ejecutivo, el otro órgano rector de la UNESCO.

La Conferencia General aprobó el Programa y presupuesto 2004-2005, cuyos cinco ejes prioritarios principales son: la educación básica para todos; el agua y los ecosistemas asociados; la ética de la ciencia y la tecnología; la promoción de la diversidad cultural y del diálogo intercultural; y el acceso a la información y al saber. Con respecto al presupuesto propiamente dicho del ejercicio bienal 2004-2005, la Conferencia aprobó el proyecto del Director General basado en la hipótesis de un crecimiento real modesto con un tope presupuestario máximo de 610 millones de dólares. A la educación - calificada por el Director General de “instrumento importante para la realización de los principales objetivos de la UNESCO” - se le han asignado 110 millones dólares, mientras que en el ejercicio bienal 2002-2003 recibió 95 millones. Además, se beneficiará de una importante contribución extrapresupuestaria dedicada esencialmente al seguimiento de las actividades derivadas de los compromisos contraídos con la Educación para Todos en el Foro Mundial sobre la Educación de Dakar.

Entre las muchas otras decisiones de la Conferencia General, cabe destacar las relativas a Jerusalén y a las instituciones educativas y culturales de los territorios árabes ocupados. Hecho histórico, ambas decisiones se alcanzaron gracias a un amplio consenso, apoyado a la vez por el representante de Israel y el de Palestina, que vieron en ello “un rayo de esperanza”. Los Estados Miembros reiteraron su apoyo a la iniciativa del Director General encaminada a elaborar un plan de acción global para salvaguardar el patrimonio cultural de la ciudad vieja de Jerusalén (Al-Quds), invitándole a que envíe lo antes posible, en cooperación con las partes interesadas, una misión técnica y a que nombre de aquí a un año “una comisión de expertos encargada de proponer, atendiendo a criterios exclusivamente científicos y técnicos, las líneas maestras de dicho plan de acción”. Por lo que respecta a las instituciones educativas y culturales de los territorios árabes ocupados, la Conferencia General “hizo un llamamiento urgente a fin de que se tomen las medidas necesarias para posibilitar el funcionamiento de los establecimientos educativos palestinos”. Otra de las decisiones adoptadas por la Conferencia General está encaminada a reforzar las actividades de la UNESCO relacionadas con el diálogo entre las civilizaciones, siguiendo las conclusiones de la Conferencia ministerial celebrada en julio de 2003 en Nueva Delhi y del Foro Regional sobre el Diálogo entre las Civilizaciones que tuvo lugar en agosto de 2003 en Ohrid (ex República Yugoslava de Macedonia, agosto de 2003).


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(*) Éste y los demás textos aprobados por la Conferencia General se pueden consultar en el sitio Internet de la Conferencia General: http://www.unesco.org






Fuente Comunicado de prensa No 2003-83
Autor(es) UNESCOPRESS


 ID: 16804 | guest (Leer) Updated: 06-11-2003 4:46 pm | © 2003 - UNESCO - Contact