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Para fomentar el debate democrático  
Jacques Chirac apoya en la UNESCO la adopción de convenciones internacionales sobre la bioética y la diversidad cultural
Contacto audiovisual: Claudio Bruno, tel: +33 (0)1 45 68 00 77 - Email

14-10-2003 1:30 pm “Es hora de sentar las bases jurídicas de los principios de la diversidad cultural mediante una convención” y, al mismo tiempo, “establecer los principios de la bioética en términos del derecho público internacional a través de un texto de alcance universal”, declaró hoy el Presidente de la Republica francesa, Jacques Chirac, ante los 190 Estados Miembros de la UNESCO congregados en París con ocasión de la 32ª reunión de la Conferencia General de la Organización, presidida por el nigeriano Michael Abiola Omolewa.Chirac_insid.jpg El presidente francés se congratuló por el regreso de Estados Unidos a la UNESCO, así como por la adhesión de Timor-Leste, apuntando que “cada cultura expresa una faceta de la experiencia humana y le aporta su historia y su talento particular”.

Tras referirse a la Declaración universal sobre la diversidad cultural adoptada por la UNESCO en 2001 y a la Convención internacional para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial –que está a punto de ser adoptada por la Conferencia General–, Jacques Chirac hizo un llamamiento a los Estados para que fortalezcan la defensa de la diversidad cultural mediante una convención que “sería una nueva prolongación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y reafirmaría sus logros reconociendo a cada Estado el derecho a adoptar o a mantener las políticas públicas necesarias para la preservación y el desarrollo de su patrimonio cultural y lingüístico”.

Esta convención, prosiguió Jacques Chirac, “constituirá la respuesta de la comunidad internacional a ciertos proyectos de repliegue identitario que, al fomentar la confusión entre las tradiciones de los pueblos, tratan de enfrentarlos y sublevar a unos contra otros para poder someterlos mejor”. Según el jefe de Estado francés, “la libertad alcanza su apogeo dentro de la ley y se ahoga en la anarquía. (...) La convención sobre la diversidad cultural, en la medida en que sea respetuosa del otro, lejos de fomentar el proteccionismo nos proporcionará el instrumento necesario para garantizar la circulación de ideas”.

La comunidad internacional, prosiguió el mandatario, “ha sentido la necesidad de establecer una ética de las ciencias y unas reglas para preservar la integridad y la dignidad del hombre”. Para Chirac, esa necesidad se justifica, de un lado, por los “nuevos interrogantes éticos” que plantean los extraordinarios progresos científicos y, de otro, la existencia de “nuevos riesgos y nuevos excesos: eugenismo, discriminaciones fundadas en el patrimonio genético, venta de gametos en Internet, mujeres que cobran por concebir hijos, tráfico de órganos, clínicas especializadas en eutanasia, experimentos médicos en condiciones que atentan contra la dignidad humana”.

“Esos excesos son inaceptables”, afirmó el Presidente. “El derecho a la seguridad [...] prohíbe someter y alienar el cuerpo humano. Éste, imbuido en todas las circunstancias de la dignidad de la persona, no debe rebajarse a un mero objeto o mercancía”.

“Para hacer frente a estas amenazas, la reflexión es tan necesaria y tan urgente como la acción”, consideró el mandatario francés. Numerosos Estados, entre ellos Francia, así como organizaciones internacionales, han elaborado declaraciones de principios y reglas de deontología en la materia. En este sentido, el Presidente recordó que “en este momento hay un debate en la ONU sobre la prohibición universal de la clonación humana con fines reproductivos”, recordó Chirac, que hizo un llamamiento “a la responsabilidad de todos” para “alcanzar lo antes posible un consenso” sobre ese tema.

Ahora bien, en la medida en que los instrumentos que ya existen presentan, según el presidente francés, “lagunas o incompatibilidades” que “son aprovechadas con facilidad por aquellos que quieren quebrantarlos, Francia estima que una convención sería el medio más indicado. Una primera etapa podría ser franqueada adoptando una declaración universal que consagraría los principios fundacionales. Esta es la recomendación de los comités de ética de la UNESCO y de su Director General”.

“En este marco, prosiguió, será sin duda necesario dotar a la comunidad internacional de un órgano de estudio independiente y con gran valor moral que se encargue de explicitar esos principios y, eventualmente, de proponer otros nuevos (...). El tipo de institución en que estamos pensando es el Comité Internacional de Bioética de la UNESCO, en razón de su experiencia y de la calidad de sus trabajos”, precisó Chirac.

“La UNESCO es el lugar adecuado para elaborar ese texto (...) Al llevar adelante este gran proyecto, la UNESCO será fiel a su doble vocación: la protección de la dignidad humana y el fomento del progreso científico. La ciencia continuará de este modo su búsqueda del conocimiento con un paso más seguro, fundado en una ética clara y universalmente reconocida, al servicio del hombre y la civilización”, concluyó el Presidente francés.



B-roll disponible. Para obtener imágenes de la intervención del Presidente es necesario ponerse en contacto con Claudio Bruno. c.bruno@unesco.org. Tel: 00 33 (0)1 45680077




Photo © UNESCO/Michel Ravassard






Fuente Comunicado de prensa No 2003-77
Autor(es) UNESCOPRESS


 ID: 16644 | guest (Leer) Updated: 16-10-2003 7:55 am | © 2003 - UNESCO - Contact