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Diez años de actividad del Comité Internacional de Bioética
Contacto editorial: Pierre Gaillard / Oficina de Información Pública, Sección Editorial. Teléfono: (0)1 45 68 17 40 - Email

12-05-2003 11:30 am París - Están empezando en estos días las conmemoraciones del quincuagésimo aniversario del descubrimiento del ADN realizado por Francis Crick y James Watson en 1953. Este descubrimiento fundamental, que ha sentado las bases de la biotecnología, figura en el programa de la reunión que va a celebrar en París del 12 al 14 de mayo el Comité Internacional de Bioética (CIB), que conmemora este año el décimo aniversario de sus actividades. En su décima reunión anual, el CIB va a dedicar una mesa redonda al tema El ADN a los 50 años del descubrimiento de su estructura de doble hélice. También va a examinar un primer anteproyecto de la Declaración Internacional sobre los Datos Genéticos Humanos que está previsto presentar a la próxima Conferencia General de la UNESCO. En el orden del día del CIB figuran también las siguientes cuestiones: informe del grupo de trabajo encargado de examinar la posibilidad de elaborar un instrumento universal sobre la bioética; evaluación de las repercusiones de la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos; universalidad y especificidad de los genomas en el ámbito polifacético de lo viviente; y balance de los diez años de actividades del Comité, presentado por sus tres presidentes sucesivos. Está previsto que en el transcurso de esta reunión, el presidente de la República Francesa, Jacques Chirac, reciba a los miembros del CIB en el palacio del Elíseo.

Con respecto al balance y las perspectivas de la labor del CIB, el Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, ha dicho lo siguiente: «Hace ya diez años que la UNESCO decidió afrontar el desafío de crear un programa de bioética. Esto suponía un auténtico reto, habida cuenta de lo poco que se había discutido la cuestión de la bioética en el plano internacional cuando se creó el CIB, en 1993. Hoy en día, en cambio, la bioética se ha convertido en un tema tratado por los media del mundo entero. El CIB ha desempeñado un papel importante en la concienciación sobre la trascendencia de los problemas bioéticos en el mundo entero, gracias a la calidad de sus informes y la elaboración y difusión de la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos [...]. Asimismo, gracias al CIB el programa de bioética de la UNESCO ha cobrado también toda la importancia que le correspondía. La ética de la ciencia y la tecnología se ha convertido ya en una de las cinco prioridades de la Organización. Al confirmar esta prioridad para los dos años venideros, la UNESCO afronta el reto de acompañar los avances científicos y técnicos con una reflexión ética arraigada en el sustrato cultural, jurídico, filosófico y religioso de las distintas comunidades humanas».

La doble hélice de la estructura del ADN se ha convertido en el símbolo por excelencia de la genética con el que todos hemos llegado a familiarizarnos, ya que hoy en día lo mismo adopta la forma de una joya que de un frasco de perfume o sirve de tema de inspiración a obras de arte u otras creaciones. Sin embargo, las repercusiones mayores del hallazgo de esa estructura y de los descubrimientos subsiguientes (código genético, etc.) son las que se han producido en nuestras propias vidas. Gracias a la tecnologías basadas en el ADN se ha elaborado ya toda una serie de medicamentos (insulina sintética, eritropoyetina, glucocerebrosidasa, etc.) y se seguirán elaborando otros más, directa o indirectamente. Esas tecnologías han facilitado también la elaboración de pruebas que permiten realizar diagnósticos precoces de algunas dolencias (enfermedad de Huntington, mucoviscidosis, etc.) y auguran el hallazgo de tratamientos adaptados a cada una de ellas. Por último, las biotecnologías evitan errores judiciales (124 en los Estados Unidos, según Innocence Project*) y facilitan las identificaciones difíciles (por ejemplo, las de las víctimas del World Trade Center).

Desde el descubrimiento de Crick y Watson, la especie humana ha llegado a saber muchas cosas sobre sus mecanismos vitales, hasta tal punto que ha llegado a tener el poder de modificar los procesos de desarrollo de la vida en ella misma y en todas las demás especies. Las repercusiones humanas y sociales de ese poder pueden ser estremecedoras a veces. Cabe preguntarse cómo podemos protegernos contra las desviaciones de la investigación biomédica - por ejemplo en una cuestión como la clonación humana con fines reproductivos - y cómo podemos tener la seguridad de que los avances realizados gracias a ese nuevo poder van a ser beneficiosos para todos. A este respecto, es necesario llevar a cabo una reflexión ética que rebase las fronteras de la deontología médica tradicional.

El CIB se viene dedicando desde hace diez años a esta labor de reflexión, que entra de lleno en la esfera de competencia ética de la UNESCO. El CIB sigue de cerca los avances de la investigación científica, y más concretamente de la genética, velando por que se respeten los principios de libertad y dignidad de la persona humana frente a los riesgos de desviación de la investigación biomédica o de sus aplicaciones.

El CIB fue un precursor en el momento de su creación, en septiembre de 1993. Hoy en día, sigue siendo la única entidad de las Naciones Unidas que se ocupa sistemáticamente de las cuestiones de bioética. Sus miembros son 36 personalidades independientes que ocupan sus funciones a título personal y son nombradas por el Director General de la UNESCO para desempeñar un mandato de 4 años renovable una sola vez consecutiva. Oriundos de diversas culturas, esos miembros son médicos, especialistas en genética, juristas y antropólogos que desempeñan un papel prominente tanto en el campo de las ciencias biológicas como en el de las ciencias sociales y humanas.

El CIB se concibió en un principio como un foro de intercambio de ideas e información, que debía contribuir a la realización de actividades de sensibilización y tratar de determinar los valores comunes de la humanidad con vistas a conciliar el progreso científico con los derechos y las libertades de las personas. En los primeros años de su actividad, se dedicó a examinar las pruebas y sistemas de detección genéticos, la terapia genética, el asesoramiento genético, las neurociencias y las investigaciones sobre la genética de las poblaciones.
La reflexión acerca de la elaboración de un instrumento internacional sobre el genoma humano fue uno de los primeros trabajos a los que se dedicó el CIB y a él se le debe la preparación de la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos, que adoptó la Conferencia General de la UNESCO en 1997 e hizo suya la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1998.

Desde entonces, muchos países han adoptado en sus ordenamientos jurídicos nacionales los principios enunciados en esa Declaración. Un balance de su aplicación figura, como ya se ha dicho, en el orden del día de la reunión que el Comité va a celebrar ahora.
Desde 1993 hasta 1997 el CIB fue presidido por la francesa Noëlle Lenoir, que desempeñó posteriormente el cargo de Ministro de Asuntos Europeos de su país. En ese periodo, el Comité funcionó sobre la base de disposiciones específicas provisionales por carecer de estatutos. En mayo de 1998, se aprobaron por fin los estatutos en los que se dispone que la misión del Comité consiste en «propiciar la reflexión acerca de las cuestiones éticas y jurídicas que plantea la investigación sobre las ciencias de la vida y sus aplicaciones». Ese mismo año se creó un Comité Intergubernamental de Bioética (CIGB) que agrupa a 36 expertos elegidos por los gobiernos y formula recomendaciones a los Estados Miembros de la UNESCO, basándose en los análisis efectuados por el CIB.

De 1998 a 2002, el CIB fue presidido por el japonés Ryuichi Ida, profesor de derecho internacional. Durante esos años el Comité siguió de cerca los avances especialmente fecundos que se registraron en las ciencias de la vida - investigaciones sobre las células madre embrionarias y secuenciación del genoma humano - y examinó problemas como la confidencialidad de los datos genéticos y la posibilidad de patentar el genoma.

La presidenta actual del CIB es la canadiense Michèle Jean, que fue elegida el pasado mes de noviembre. Sobre la función y tareas del Comité opina lo siguiente: «Aunque el carácter independiente y pluridisciplinario del CIB le asemejen a los demás comités de ética, su diferencia estriba en que la dimensión ética no se puede contemplar en el plano internacional tal como se aborda a nivel regional o nacional. Por ejemplo, el concepto que las distintas culturas tienen del inicio de la vida y del embrión indican las orientaciones y vías de reflexión que será preciso elaborar. [...] El reto que se plantea a un comité de esta índole consiste en encontrar un equilibrio entre la búsqueda de un consenso que permita avanzar por el camino del reconocimiento de un tronco común de valores colectivos de la humanidad, por un lado, y la sensibilidad necesaria a los límites de ese consenso, que debe respetar la diversidad sin caer en el relativismo cultural, por otro lado».
Entre los múltiples trabajos** que han jalonado los diez años de actividad del CIB, el dedicado a La utilización de las células madre embrionarias para la investigación terapéutica (2001) ilustra perfectamente el método de actuación del Comité. Al ser imposible llegar a un consenso en un ámbito tan controvertido, el CIB no zanjó esta cuestión, sino que aportó los esclarecimientos necesarios a las autoridades nacionales que deseaban adoptar una legislación sobre este particular, exponiendo los distintos argumentos éticos y pormenorizando las investigaciones éticamente aceptables en función de las diferentes posiciones.

El CIB, además de pluridisciplinario y pragmático, desea ser transparente. Su intención es que en todo momento su labor de reflexión y sus posiciones sean accesibles no sólo a los investigadores y los gobiernos, sino también a todos los que deseen informarse sobre ellas. Las reuniones del CIB son públicas y, además de la presentación de informes y balances para analizar periódicamente la situación de la investigación en ámbitos muy precisos, comprenden la organización de mesas redondas y audiciones en las que se da la palabra a la sociedad civil. Un ejemplo reciente de este espíritu de apertura ha sido la Jornada de Audiciones Públicas sobre los Datos Genéticos celebrada el pasado mes de febrero en Mónaco, gracias a la cual los delegados de diez asociaciones e instituciones representativas de poblaciones indígenas, personas discapacitadas, médicos, mujeres, niños y empresas privadas pudieron expresar sus puntos de vista sobre los datos genéticos humanos en el mismo momento en que el CIB estaba elaborando una declaración sobre este tema.

Michéle Jean ha dicho sobre este particular: «Los avances de la ciencia no se pueden detener, pero sí se pueden plantear interrogantes a su respecto. [...] Al CIB le incumbe la tarea de ampliar su visión internacional y propiciar el inicio de debates y discusiones entre la comunidad científica y el público. En los años venideros tendrá que presentar con más profundidad los puntos de vista de las distintas regiones del planeta y no exclusivamente los de los países occidentales. También le incumbe la tarea de promover, cuando sea necesario, la elaboración de instrumentos internacionales cuyo objetivo sea la adopción de perspectivas éticas por parte de los países en su conjunto, a fin de evitar que aquellos que no se reconocen como éticos penalicen a los que sí se reconocen como tales. La elaboración de un instrumento internacional sobre los datos genéticos y la posibilidad de elaborar un instrumento internacional sobre la bioética se sitúan en este contexto».

En la actualidad, el trabajo más importante del CIB es la elaboración del proyecto de Declaración Internacional sobre los Datos Genéticos Humanos, que se presentará a la Conferencia General de la UNESCO en el próximo mes de octubre. Esta labor está a punto de acabar, tras haber acaparado durante meses los esfuerzos de un grupo de redacción del CIB. El anteproyecto de esa declaración*** se va a presentar en la décima reunión del CIB, y a continuación se someterá a un grupo de expertos gubernamentales para que la ultime en el transcurso de una reunión que tendrá lugar del 25 al 27 de junio.

El CIB ha iniciado además otro trabajo: la elaboración de un instrumento internacional sobre bioética. Desde abril de 2002, un grupo de trabajo está examinando la oportunidad y viabilidad de ese instrumento. En su informe preliminar, ese grupo señala «el creciente número de prácticas que trascienden las fronteras nacionales, por ejemplo: la importación y exportación de embriones, células madre embrionarias, órganos, tejidos y células; la circulación internacional de colecciones de tejidos, muestras de ADN y datos genéticos; y la realización de proyectos de investigación y experimentos biomédicos en varios países simultáneamente». La necesidad de que haya elementos de referencia a nivel internacional está ampliamente admitida, pero algunos albergan dudas sobre la posibilidad de imponer un instrumento vinculante, por ejemplo una convención, en ámbitos que evolucionan con gran rapidez.

* www.innocenceproject.org
** En el sitio Internet del CIB (www.unesco.org/ibc/fr/actes/index.htm ) no sólo se puede consultar en francés e inglés este informe, sino también los titulados Solidaridad y cooperación internacional entre países desarrollados y países en desarrollo con respecto al genoma humano, así como dos proyectos de informe sobre el Seguimiento del Coloquio Internacional "Ética, propiedad intelectual y genómica y sobre El acopio, tratamiento, almacenamiento y utilización de datos genéticos. En breve se podrá consultar también el informe titulado Diagnostico preimplantatorio e intervenciones en la línea germinal. Las actas de las distintas reuniones del CIB también están disponibles en este sitio Internet.
*** El texto del anteproyecto se puede consultar en el mismo sitio Internet (www.unesco.org/ibc/fr/actes/index.htm).






Fuente Artículo N° 2003- 3
Autor(es) UNESCOPRESS


 ID: 11985 | guest (Leer) Updated: 20-05-2003 3:24 pm | © 2003 - UNESCO - Contact