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MENSAJE DEL DIRECTOR GENERAL DE LA UNESCO CON MOTIVO DEL DÍA MUNDIAL DEL LIBRO Y DEL DERECHO DE AUTOR - 23 de abril de 2003El futuro del libro y del derecho de autor es asunto que nos atañe a todos. No sólo incumbe a los especialistas, responsables políticos y económicos, autores, editores o educadores. Es un tema que concierne a cuantos sueñan con un mundo en el que los conocimientos se compartan, en el que puedan prosperar los valores de tolerancia, diálogo y solidaridad. En una época caracterizada por el auge extraordinario de las redes electrónicas y de televisión, el libro constituye un instrumento excepcional para la expresión de las identidades culturales. Su proyección es un factor decisivo de la promoción de la diversidad cultural. Cabe recordar en este punto el papel esencial de los traductores, sin los cuales el diálogo intercultural a través de los libros no sería viable.
Poderoso vector de apertura hacia el exterior, el libro puede convertirse además en un elemento apreciable del bienestar material. Por lo tanto, es menester empeñarse sin desmayo en fomentar la industria de la que depende su existencia.
Hoy más que nunca, el libro, en sus diversas formas, de las más tradicionales a las más novedosas, sigue siendo un medio insustituible de información, de reflexión crítica y de educación.
Por lo tanto, forma parte de los cimientos mismos del edificio, siempre por consolidar, de la democracia, los derechos humanos y las libertades fundamentales, para los cuales tanto la protección del derecho de autor como el acceso equitativo del público al conocimiento constituyen atributos insoslayables.
Son cada vez más las personas de todos los orígenes y de los más variados horizontes que comprenden cabalmente la trascendencia de estos desafíos. No puedo menos que aplaudirlas.
En esta batalla por la paz, el libro y el derecho de autor, en tanto que motores de creación de cada pueblo, ocupan un sitio de honor. Quisiera que en todo el mundo se celebrasen, con iniciativas ampliamente compartidas.
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