Mediante la celebración de este Día Mundial podemos volver al espíritu del mensaje que encierra la Convención sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales (2005), que considera la diversidad cultural como un proceso evolutivo de expresión y creación.
La poesía contribuye a esta diversidad creativa al cuestionar de manera siempre renovada la manera en que usamos las palabras y las cosas, nuestros modos de percibir e interpretar la realidad.
Merced a sus asociaciones y metáforas, y a su gramática singular, el lenguaje poético constituye, pues, otra faceta posible del diálogo entre las culturas.
Diversidad en el diálogo, libre circulación de las ideas por medio de la palabra, creatividad e innovación: es evidente que el Día Mundial de la Poesía es también una invitación a reflexionar sobre el poder del lenguaje y el florecimiento de las capacidades creadoras de cada persona.
Ahora que acabamos de clausurar las celebraciones del 60º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, esperemos que este Día Mundial también dé testimonio de la aspiración universal a un mundo reconciliado en torno a los valores de libertad y diversidad.
Koichiro Matsuura